Por qué el racismo no es ignorancia, sino poder de dominación

El racismo antinegro nunca ha sido ignorancia

Por qué el racismo no es ignorancia, sino poder de dominación

Por Jonh Jak Becerra


Introducción

A veces, cuando publico algo sobre racismo antinegro, aparece el mismo comentario de siempre: “Eso es pura ignorancia”. Hace poco, en Facebook, alguien respondió bajo un post que denunciaba el racismo en Colombia: “Los ignorantes no evolucionaron, se quedaron en el pasado.”

La frase parecía inofensiva, incluso bienintencionada, pero escondía una lógica peligrosa: la idea de que existen grupos “más evolucionados” y otros “menos evolucionados”. Una lógica, por cierto, profundamente emparentada con los cimientos del racismo moderno.

El problema de reducir el racismo a ignorancia es que borra algo esencial: alguien obtiene beneficios concretos de este sistema.
No se trata de personas “atrasadas”, sino de estructuras de poder que han aprendido a sostener privilegios, riqueza, control institucional y autoridad simbólica.

Por eso afirmo, con toda claridad:

El racismo no se sostiene por falta de conocimiento, sino porque funciona como una tecnología de poder que distribuye vidas, oportunidades y dignidad.


Resumen / idea central

Este artículo defiende que el racismo —especialmente el racismo antinegro— no es un problema de ignorancia individual, sino un sistema histórico, político, económico y cultural que organiza el mundo mediante jerarquías de poder.

Desde Amos Wilson hasta Achille Mbembe, desde Fanon hasta Cedric Robinson, los estudios sobre la racialización insisten en lo mismo: el racismo opera porque produce beneficios materiales, psicológicos e institucionales para quienes ocupan la categoría dominante.

Entender esto cambia por completo el análisis y, sobre todo, las estrategias de lucha.


Frase fuerte para enmarcar todo el texto

“El racismo no nace de mentes vacías, sino de estructuras llenas de privilegios.”



Qué es el racismo entonces

Durante años, yo también pensé que el racismo era solo un chiste ofensivo, una mirada incómoda, un mal comentario o, en el peor de los casos, un acto de discriminación individual.
Nunca me enseñaron qué era realmente. En la iglesia donde crecí se decía: “El racismo es hijo del prejuicio.” Y punto. Sin contexto, sin historia, sin estructura. Y con la típica frase de cajón: “Eso pasa en Estados Unidos, aquí no.”

Pero mi vida —como la vida de muchas personas negras en Colombia— empezó a mostrarme otra cosa:
la puerta que se cerraba “casualmente”,
la oportunidad laboral negada,
el chiste que me convertía en objeto,
la sospecha automática sobre mi cuerpo.

Todo eso no era ignorancia: era un sistema operando.

Con el tiempo, al leer y estudiar, comprendí algo que Amos Wilson analiza de forma precisa:
el racismo es una estrategia de poder diseñada para asegurar dominación política, económica y psicológica sobre los pueblos negros.

Puntos centrales en Wilson (verificables en sus obras):

El racismo no es error moral: es una estrategia funcional para mantener recursos y control.

El dominio psicológico es clave: la inferiorización del sujeto negro garantiza la estabilidad del sistema.

Lo que se llama “racismo estructural” es justamente esta red: leyes, instituciones, educación, policía, cultura y economía, produciendo desigualdad sin necesidad de odio explícito.

No es ignorancia.
Es arquitectura.
Es diseño.
Es poder.


El racismo como gestión de la vida y la muerte (Achille Mbembe)

Descubrí a Achille Mbembe gracias a mi amigo y profesor Jesús Karabalí, quien me recomendó Crítica de la razón negra y Necropolítica. Allí entendí otra pieza fundamental:
el racismo es una herramienta del poder soberano para decidir quién puede vivir y quién puede ser expuesto a la muerte.

Puntos clave en Mbembe:

El racismo clasifica vidas que importan y vidas sacrificables.

Define qué cuerpos pueden ser vigilados, explotados o descartados sin consecuencias.

La esclavitud atlántica, el colonialismo y las plantaciones fueron los laboratorios donde se fabricó el orden racial moderno.

El racismo administra territorios, movilidad, espacio y ciudadanía.

No se trata de ignorancia:
es una tecnología de gobierno sobre cuerpos y poblaciones.


El racismo como producción del “no-ser” (Frantz Fanon)

En Piel Negra, Máscaras Blancas, Fanon describe el racismo como una maquinaria que fabrica inferioridad.

Puntos clave en Fanon:

El racismo deshumaniza al colonizado hasta convertirlo en objeto.

Produce identidades subordinadas mediante lenguaje, miedo, violencia y representación.

Alienación: enferma tanto al oprimido como al opresor.

Sostiene la estructura colonial mediante la imposición del “no-ser”.

Para Fanon, el racismo no es ignorancia.
Es una producción sistemática de deshumanización que sostiene explotación y violencia.


El racismo como capitalismo racial (Cedric Robinson)

Cedric Robinson, en Black Marxism, sostiene que el racismo no es algo añadido al capitalismo, sino un componente estructural:
el capitalismo moderno es racial desde su origen.

Puntos clave en Robinson:

No existe capitalismo “neutral”: su arquitectura depende del trabajo diferenciado racialmente.

El racismo crea categorías de vida y trabajo que permiten explotación desigual.

El orden racial sostiene la acumulación de riqueza.

Nuevamente: nada de ignorancia.
Esto es economía política.


El racismo como discurso cultural (Stuart Hall)

Stuart Hall, uno de los mayores teóricos culturales, explica que el racismo también opera como sistema de significados.

Puntos clave en Hall:

El racismo fija identidades y narrativas: quién es peligroso, incivilizado, atrasado.

Define la pertenencia: quién es “normal”, quién es “ciudadano legítimo”.

Es histórico y se adapta: racismo científico, cultural, securitario, económico.

El racismo, entonces, produce cultura.
Produce sentido.
Produce realidad.


Ejemplo cotidiano que desmonta la idea de “ignorancia”

Si fuera ignorancia, una persona con estudios altos no reproduciría racismo.
Pero sabemos que sí ocurre:
el banco que sospecha de un hombre negro elegante,
la empresa que “prefiere un perfil más acorde”,
la policía que trata a un joven afro como amenaza antes de verlo como ciudadano.

No es ignorancia.
Es beneficio.
Es privilegio.
Es sistema.


Contraargumento común: “Pero hay gente racista que sí es ignorante”

Claro: hay personas con prejuicios porque desconocen historia o diversidad.
Pero incluso esa “ignorancia” no surge sola:
nace de una cultura, una educación y unas instituciones que reproducen estereotipos raciales porque son funcionales al orden social.

El racismo individual es solo la punta visible de una estructura que sí sabe lo que hace.


La pregunta clave: ¿quién se beneficia del racismo?

Las personas y grupos colocados como “superiores” dentro de la jerarquía racial:
principalmente, quienes ocupan la categoría blanca o las blanquitudes según contexto.

Ejemplos de beneficios:

Mejor trato institucional

Mayor credibilidad social

Menor sospecha policial

Más oportunidades laborales

Seguridad, movilidad, legitimidad cultural

Acceso privilegiado a riqueza y poder

No se necesita “odio” para beneficiarse.
Basta con que el sistema funcione.

Referencias sugeridas

Fanon, F. (2009). Piel negra, máscaras blancas (Trad. A. García). Akal.
(Obra original publicada en 1952).

Mbembe, A. (2013). Crítica de la razón negra. Editorial Futuro Anterior.
(Edición francesa original: 2013).

Mbembe, A. (2011). Necropolítica. Melusina.
(Ensayo originalmente publicado en 2003 en Public Culture).

Wilson, A. N. (1993). The Falsification of Afrikan Consciousness: Eurocentric History, Psychiatry, and the Politics of White Supremacy. Afrikan World Infosystems.

Robinson, C. J. (2000). Black Marxism: The making of the Black radical tradition. University of North Carolina Press.
(Original de 1983, esta es la edición más citada).

Hall, S. (2019). El racismo y la cuestión del poder. Traficantes de Sueños.
(Selección de textos editados póstumamente; contiene sus análisis sobre discurso racial y poder cultural).


Opcionales / Complementarias (si deseas ampliar tu bibliografía)

Coates, T.-N. (2015). Between the World and Me. Spiegel & Grau.

hooks, b. (2015). El feminismo es para todo el mundo. Traficantes de Sueños.

Lorde, A. (2007). Sister Outsider. Crossing Press.

Woodson, C. G. (2006). The Mis-Education of the Negro. Africa World Press.
(Obra original de 1933).

 

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